¿DEBO IR A UN PSIQUIATRA, A UN PSICÓLOGO O A UN PSICOANALISTA?
Enero 9, 2007
La mayoría de nuestros pacientes son personas que padecen un intenso malestar. Para llegar a la consulta han tenido que atravesar muchos obstáculos. El primero de ellos: coger el toro por las astas, enfrentarse a su malestar y superar los prejuicios propios, porque muchas veces se piensa que consultar por una dificultad psicológica es manifestarse como enfermo, cuando no es más que reconocer el propio sufrimiento y no resignarse a él.
Probablemente también ha tenido que superar prejuicios de otros, familiares y amigos, motivados por las mejores intenciones, sin reparar en que muchas veces las mejores intenciones conducen a un infierno personal, y revestidos con los ropajes de una pretendida sabiduría popular: “que cada palo soporte su vela”. ¿Y cuándo uno no puede soportarla?, ¿o sólo puede hacerlo a costa de una oprimente sensación de infelicidad?
Y si se decide a expresar su malestar al médico de familia, lo más probable es que éste, abrumado por una administración que le exige que también se ocupe de los trastornos psicológicos leves y, a la vez, le otorga 5’ de atención por paciente (tiempo a todas vistas insuficiente para una simple revisión, ya no digamos para estimular a que el paciente exprese su malestar) lo despacha con unas píldoras.
Si logra superar estos sucesivos obstáculos, es probable que acabe en la ya de por sí sobresaturada consulta de un psiquiatra (señal de que el malestar se extiende en nuestra sociedad). Se siente mal y espera del psiquiatra un remedio para su mal.
El Psiquiatra
El psiquiatra es un médico y, excepto que haya adquirido otra formación, psicoanalítica o psicoterapéutica, que no se imparte en su carrera, tenderá a ver el malestar psíquico como cualquier otro de los trastornos de los que se ocupa la medicina: un conjunto de síntomas de causa presumiblemente orgánica que requieren un diagnóstico y una medicación.
Para realizar el diagnóstico comparará los síntomas que percibe con las categorías diagnósticas provistas por los manuales buscando la que mejor se aproxime. Esto nos obliga a hacer un alto: los manuales diagnósticos CIE (de la Organización Mundial de la Salud) y DSM (de la Asociación de Psiquiatras Americanos, es decir: norte americanos) fueron creados con la finalidad de homologar criterios diagnósticos con fines estadísticos. En su curioso devenir han terminado por transformarse en recetas diagnósticas de forzosa aplicación. Sus fórmulas han sido ampliamente difundidas, y no sólo en medios profesionales.
Hoy en día es habitual que los pacientes no consulten por su malestar, sino que demanden por un tratamiento para un diagnóstico que ya ha sido previamente formulado por un docente, un amigo o ellos mismos, recurriendo a las descripciones abundantes en Internet. No es que esté mal que estén informados, es que están informados ¿de qué?
Buscan el mejor tratamiento para un diagnóstico, no para sí mismos, personas individuales e irrepetibles. Renuncian a su existencia personal subsumiéndola a un cuadro diagnóstico construido artificialmente con fines estadísticos.
No deja de sorprendernos la facilidad creciente con que muchos seres humanos abdican de ser personas para reducirse a sí mismos: soy un Trastorno de Personalidad, soy un Trastorno del Humor, o incluso una sigla: soy un TOC, un TLP, un TDAH.
El psiquiatra, armado con su saber médico, indaga en los síntomas que expone el paciente, realiza ciertas preguntas protocolizadas para profundizar en su indagación, compara los resultados obtenidos con los síndromes descriptos en los manuales, y establece su juicio: se trata de un TOC, un TLP, un TDAH.
Y, en virtud del diagnóstico así establecido y su propia experiencia, indica la medicación que cree más adecuada.
Hace así su trabajo, lo que se espera de él, y nadie le demanda otra cosa. Los decires del paciente que no aportan información útil, es decir, que caen fuera del protocolo previsto, son eliminados porque no aportan nada a su saber.
En muchas ocasiones la medicación prescripta (o las correcciones sucesivas que se realizan) atenúan los síntomas. En muchas ocasiones, pero no en todas.
Muchos pacientes se prestan a este juego que los libra de toda responsabilidad individual, de la muchas veces atormentadora sensación de ser un sujeto individual sufriente, y los reduce a ser una enfermedad que los trastorna desde fuera. Pero no siempre. En muchas otras ocasiones el sujeto no se conforma: la medicación no le resulta eficaz, o no tanto como esperaba, insiste en hablar de un malestar no protocolizable, su angustia no cede.
Esto no puede sorprendernos: hay medicaciones muy buenas, muy eficaces, pero no dejan de ser píldoras con efectos limitados, no pociones mágicas. Puede entonces que el psiquiatra, enfrentado a una demanda insistente que excede sus saberes, opte por la derivación a un psicólogo (esto en el caso de que el centro o clínica disponga de suficientes psicólogos, sabida es su escasez en la Seguridad Social, por lo que suelen limitarse a los casos más graves). Puede también que sea el mismo paciente quien recurra a un psicólogo, porque ¿quién puede establecer la gravedad del sufrimiento o el grado de insatisfacción de los casos menos graves?
En otros casos, el paciente mismo dirige de entrada su demanda a un psicólogo, ya sea por el prejuicio que asocia psiquiatría con enfermedad mental grave o porque no va en busca de una píldora que alivie su malestar sino de una persona que lo escuche, oriente y aconseje, desde un saber profesional.
El Psicólogo
Psicólogo o psicóloga sólo indica que el profesional en cuestión se haya en posesión del título de Licenciado en Psicología que otorgan las universidades, pero nada nos dice sobre las corrientes, escuelas, concepciones psicológicas y orientaciones psicoterapéuticas que ese profesional ha elegido, y que son muy numerosas.
Lo más probable es que su orientación sea conductista, cognitivista o cognitivo – conductual, dado que éstas son las corrientes dominantes en nuestras facultades, con exclusión de casi toda otra alternativa. Si el psicólogo que el azar le ha deparado es de orientación predominantemente conductista (o comportamentalista, según una denominación más reciente) intentará, con los recursos que le son propios, modificar las conductas o comportamientos que considera perjudiciales mediante el reforzamiento positivo o negativo de los estímulos (para que se entienda: premios y castigos) y otras técnicas afines.
Si el psicólogo es predominantemente cognitivo o cognitivista, intentará corregir los conocimientos erróneos del paciente, remplazarlos por otros más adecuados y reestablecer canales eficaces de comunicación.
En cualquiera de los dos casos (lo más probable es que se presenten combinados en lo que ha dado en llamarse psicoterapia cognitivo – conductual o cognitivo – comportamentalista) partirá del diagnóstico realizado por el psiquiatra o realizará un diagnóstico fundado en los mismos manuales. Y aplicará una terapia adecuada al diagnóstico, con un protocolo, frecuencia y duración predeterminadas. El psicólogo no prescribe fármacos (no está capacitado para hacerlo), prescribe cogniciones y conductas.
¿Es necesario aclarar que el protocolo ha sido elaborado en función del diagnóstico, que se supone adecuado al diagnóstico, e igualmente eficaz para todas las personas que comparten ese diagnóstico, independientemente de sus diferencias individuales?
En resumen: psiquiatras y psicólogos, en su mayoría (forzosamente existen muchas excepciones, como en toda generalización), administran una terapia farmacológica o psicoterapéutica a un diagnóstico, no a una persona. No deja de ser llamativo que en una época que se pretende individualista, las diferencias individuales se consideren secundarias, lo predominante es la norma. Se parte del supuesto de que podemos agrupar a todas las personas en función de la similitud de sus síntomas, y que todas ellas responderán en forma más o menos homogénea a un mismo tratamiento.
La misma personalidad del paciente es fragmentada, para su mejor comprensión y cuantificación, en diversas funciones: inteligencia, memoria, emotividad…, como si estas funciones fueran independientes unas de otras. La persona se disuelve así en funciones alteradas y conservadas, partes sanas y enfermas.
Puede que el paciente se vea confortado por la atención que recibe, puede que le resulten útiles los consejos recibidos, las nuevas ideas y pautas de conducta. Pero puede que no. Que no le resulte suficiente, o que se resista a seguir estos buenos consejos, a incorporar pensamientos y conductas que no le son propios sino sugeridos por otro, conformes a otro. Puede que no esté satisfecho con el tratamiento o que de entrada haya buscado otra alternativa a las que el sistema de seguridad social le ofrece.
El Psicoanalista
Vamos a comenzar por el psicoanálisis por varias razones:
1 – Por ser una disciplina fundadora que ha dado lugar a la mayor parte de las psicoterapias actuales.
2 – Por tener una larga trayectoria y una teoría muy desarrollada, al punto de tener un impacto sobre nuestra cultura y sus manifestaciones (filosofía, literatura, cine) desconocida por sus “competidores”, incluidas la psiquiatría y la psicología clínica.
3 – Por ser muchas veces alternativa de primera elección, sobre todo en ciertos países (Francia, Estados Unidos, Argentina)
4 – Por ser, paradójicamente, una de las disciplinas más atacadas y menos conocidas.
Por estas razones, quizás nos insuma algo más de espacio que los apartados anteriores.
Para empezar a hablar de psicoanálisis, ya sea a favor o en contra, hay que comenzar por desechar algunos prejuicios:
1 – Pesa hoy sobre el psicoanálisis el ser considerado por muchas personas una disciplina antigua, es decir, pasada de moda. En un mundo occidental que produce y consume nuevas psicoterapias a velocidad de vértigo, muchas de ellas de efímera existencia, esta relativa antigüedad implica que si ha subsistido es porque muchas personas han encontrado beneficios en el psicoanálisis a lo largo del tiempo, resultados clínicos incontestables, por lo que podríamos considerar esta extensa trayectoria más como una virtud que como un defecto.
2 – Suele confundirse al psicoanálisis con sus atributos externos, ampliamente difundidos por el cine y la literatura: el diván, el analista silencioso, la larga duración del tratamiento. Pero el psicoanálisis puede prescindir tanto del diván como del silencio, y su duración sólo es necesariamente larga en algunos casos, especialmente en aquellas personas que aspiran a ser psicoanalistas. También existen otros tratamientos que los analistas llaman de efectos terapéuticos rápidos, psicoanálisis aplicado o focalizado, psicoanálisis breve, psicoterapia breve de orientación psicoanalítica, según las diversas escuelas y corrientes.
Entonces, ¿qué es lo que diferencia al psicoanálisis de las restantes psicoterapias:
1 – El psicoanálisis, desde su fundación por Freud, pretende barrer con las rígidas fronteras entre salud y enfermedad. Para él nadie es absolutamente sano ni totalmente enfermo, de lo que se desprenden algunas consecuencias:
a – Para llegar a ser psicoanalista hay que practicar previamente el psicoanálisis en condición de analizante (es decir: paciente), exigencia que no existe en ninguna otra alternativa terapéutica.
b – La relación no se establece entre un terapeuta sano y un paciente enfermo, sino entre dos sujetos humanos, uno de los cuales se haya en posesión de un saber del que puede beneficiarse el otro.
c – El método es el mismo para el paciente sano y el enfermo y, por lo tanto, para cualquier patología.
d – Este método se funda en dos reglas básicas:
- El paciente se compromete a decir todo lo que le pase por la cabeza
- El analista a escuchar atentamente el decir del paciente, incluyendo narraciones de sueños y ocurrencias aparentemente absurdas, y devolverle sus palabras bajo una nueva luz. A la vez, garantiza que la experiencia analítica tiene sentido, por su propia experiencia y la de sus otros pacientes.
2 – “Desembaracémonos del hombre medio, que no existe. Existen los individuos, eso es todo. Cuando oigo hablar del hombre de la calle, de encuestas de opinión, de fenómenos de masas y cosas de ese tipo, pienso en todos los pacientes que he visto pasar por el diván en cuarenta años de escucha. Ninguno se parece a otro ni tiene las mismas fobias, las mismas angustias, la misma manera de relatar, el mismo miedo a no comprender. El hombre medio, ¿qué es eso? ¿Yo, vosotros, mi portero, el Presidente de Gobierno”
Esta frase de Lacan, uno de los popes del psicoanálisis, manifiesta claramente la apuesta por el individuo que lo caracteriza. En una época que casi todo el mundo dice individualista, los individuos son agrupados por la psiquiatría en dos grandes grupos: sanos y enfermos. Y los enfermos son a su vez subdivididos en múltiples síndromes. Muchos pacientes se presentan diciendo de sí mismos: soy un TLP, o un TDA-H, como si ese dato resumiera su individualidad. Estos diagnósticos pueden ser de utilidad para el psiquiatra, porque lo orientarán en su elección de medicación.
Esto no quiere decir que el psicoanalista no realice diagnósticos según su propia nosología, sino que su tratamiento se fundamentará en interrogar al paciente sobre las causas de su propio sufrimiento, no sobre un diagnóstico ni sobre un protocolo.
3 – Por lo tanto, una de las singularidades del tratamiento psicoanalítico y, en general, psicodinámico, será la ausencia de protocolo, es decir, de pasos prefijados.
4 – Estas singularidades hacen que el psicoanálisis haya sido casi siempre (excepto escasas excepciones) extraoficial. Esta extraterritorialidad del psicoanálisis respecto de las políticas oficiales estatales en materia de salud mental le confiere ciertas particularidades:
a – No se enseña en las universidades (con algunas excepciones en Francia, Argentina y Estados Unidos). Esto da origen a buena parte de las críticas de que es objeto por parte de otros profesionales de la salud mental: no han leído en su formación textos psicoanalíticos y sí abundantes textos críticos (como reconoce el filósofo Gabilondo, rector de la Universidad Autónoma de Madrid y simpatizante del psicoanálisis). Suele ser, por lo tanto, una crítica fundada en el desconocimiento. Esto no quiere decir que no puedan haber críticas fundadas, sino que la mayor parte de ellas son realizadas por gente que desconoce la disciplina que critica.
b – La formación psicoanalítica es extraoficial e independiente de la formación universitaria, aunque más exigente que ella, puesto que incluye, y en lugar privilegiado, el psicoanálisis de los aspirantes a ejercer como analistas, aun cuando tengan formación y titulación universitaria (hecho que dificulta su integración en la enseñanza académica), y una formación teórica mucho más extensa que la de las psicoterapias.
Por todo esto, el psicoanálisis exige, por un lado, un mayor compromiso e implicación por parte del paciente y, por otro, algo que lo aleja de cualquier otra alternativa psicoterapéutica: el objetivo no se somete a un protocolo y su finalidad depende de lo que el analizante (paciente) quiera cambiar en sí mismo y en su vida, por lo que la duración del tratamiento depende también de su deseo.
Nota: En una próxima entrega nos referiremos a otras alternativas psicoterapéuticas.
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51 comentarios Agregue su comentario
1. Maryoli Landaeta | Mayo 2, 2007 at 4:02 am
Con todo el respeto que me merecen los editores del articulo, como Psicologa me permito comentarles que el mensaje que intentan transmitir suena mas desalentador que alentador, se supone que lo leen personas en busca de una “respuesta”, de una orientacion cierta y oportuna; encontre varios fragmentos del texto poco apegados a la realidad. Por ejemplo, decir que un Psiquiatras y Psicologos no se interesan en las diferencias individuales ni en la persona sino en categorias diagnosticas me parece una posicion irresponsable.
Lo siento mucho por los “pacientes” que puedan acceder a este tipo de informacion.
2. PERSONA-PSI | Mayo 2, 2007 at 11:14 am
Maryoli: No fue nuestra intención un ataque indiscriminado a psiquiatras ni psicólogos. En definitiva, casi todos pertenecemos a una u otra categoría. Quisimos puntualizar lo que a nuestro entender es un desviación en el ejercicio de estas disciplinas, desviación que se refleja en la enseñanza formal y las ideas predominantes en los medios de comunicación españoles.
El fragmento que parece molestarle dice literalmente:
“En resumen: psiquiatras y psicólogos, en su mayoría (FORZOZAMENTE EXISTEN MUCHAS EXCEPCIONES, COMO EN TODA GENERALIZACIÓN), administran una terapia farmacológica o psicoterapéutica a un diagnóstico, no a una persona. No deja de ser llamativo que en una época que se pretende individualista, las diferencias individuales se consideren secundarias, lo predominante es la norma. Se parte del supuesto de que podemos agrupar a todas las personas en función de la similitud de sus síntomas, y que todas ellas responderán en forma más o menos homogénea a un mismo tratamiento. ”
Y creemos que lamentablemente es cierto, al menos en España. Falsear la realidad no la hace más alentadora.
Quizás debimos incluir el hecho constatable de que la absoluta mayoría de los pacientes obtiene efectos terapéuticos, sobre todo en las primeras etapas, con cualquier tratamiento psicoterapéutico que inicie. No lo hicimos porque es un concepto que hemos reiterado hasta el hartazgo en otros artículos de la misma web. Fue un error
En cuanto a las críticas que parecen motivar su comentario, nos explicamos:
Recibimos muchos pacientes que llevan años con un diagnóstico de depresión, por ejemplo, y en tratamiento psiquiátrico (reducido a tratamiento psicofarmacológico) sin haber alcanzado los objetivos esperables y sin que en todos esos años el psiquiatra le haya sugerido la posibilidad de acudir a un psicoterapeuta, o habiéndole indicado que debe hacerse a la idea de que va a convivir con su TOC, por ejemplo, toda su vida, porque “no tiene cura” farmacológica.
No por maldad, es de suponer que todo profesional desea lo mejor para sus pacientes, sino porque una visión estrecha de los indudables aportes de la biología al campo de la salud mental lo han llevado a reducir este campo a la biología y, consecuentemente, a los tratamientos biológicos.
No decimos que todos los psiquiatras actuen así, pero si un número muy significativo, tanto en la actividad pública como privada, que, más atentos a su ordenador, han dejado de escuchar a sus pacientes.
Respecto a la psicología, en las facultades españolas se enseñan casi exclusivamente la teoría y la práctica de 2 movimientos: el cognitivo y el conductual. Dos movimientosa importantes, sin duda, pero a los que no se reduce la teoría ni la práctica terapéutica.
Y efectivamente nos encontramos cada vez más con protocolos para cada uno de los diagnósticos del DSM (ya que la mayoría de estos protocolos son de origen norteamericano). ¿Qué harán ahora que el DSM y el ICD se aprestan a modificar muchas de sus categorías, sobre todo las referentes a los trastornos de personalidad?. ¿Cambiarán los protocolos?
En algunos países (Francia, por ejemplo) ya el estado interviene comenzando a exigir estos protocolos, en lo que es un verdadero atentado al libre ejercicio de la profesión seguún las convicciones éticas y científicas de cada profesional.
Reiteramos, cualquier tratamiento es mejor que ningún tratamiento; y aclaramos, hay magníficos profesionales en todas las corrientes y escuelas psicoterapéuticas y psicoanalíticas.
3. eduardo | Mayo 2, 2007 at 4:04 pm
BRILLANTE…..!!!!!!!…Es el único calificativo sobre la información por Uds brindada, fundamentalmente por el despliegue conceptual universalista de la información, rompiendo con el hermetísmo tradicional, anacrónico diría, con el que tristemente se han quedado personas como Maryoli; la que siendo una profesional de la Psicología sólo ha puesto los ojos en un inocuo detalle. Señora PSICÓLOGA…estudie más y dedique mayor tiempo al ser INTERIOR DE LOS SERES HUMANOS….!!!!!!! dado que no todos siguen un ridículo “patrón de libreto protocolario”.
4. mariana | Agosto 23, 2007 at 2:22 pm
una persona que quiere quitarse la vida,es posible que tenga una depresion,anxiedad o que es lo que le pasa.como puedo ayudar a mejorar?como hay que hablarle?tengo miedo que no vuelva a intentarlo de nuevo ya que fracaso 2 veces.gracias.m
5. PERSONA-PSI | Agosto 24, 2007 at 8:44 am
Mariana: en la mayor parte de los casos las personas que atentan contra su vida están atravesando una depresión. Pero esto es tan obvio que, en la práctica, resulta poco útil, porque lo importante sería saber que le produce ese estado depresivo y ese deseo o impulso de morir.
Los intentos de suicidio y los mismos planes o ideas suicidas son algunas de las indicaciones más claras para realizar una psicoterapia.
6. María | Septiembre 17, 2007 at 4:09 pm
Quisiera ponerme en contacto con ustedes via e-mail pero siempre que lo he intentado, me lo han devuelto.
¿Es este el modo de hacerlo?
Sólo cuando tenga una respuesta, le haré la consulta. Ya he tratado de contactar con otros profesionales de este modo y me ha sido imposible.
Gracias.
Atentamente,
María
7. PERSONA-PSI | Septiembre 18, 2007 at 8:30 am
María: usted puede enviarnos un mail a esta dirección: info@persona-psi.com
Nosotros le responderemos.
Mediante ese procedimiento, ni su consulta ni nuestra respuesta serán publicadas.
Si es así como ha procedido, desconocemos por qué le pueden haber sido devueltos los mensajes. Recibimos mensajes cotidianamente en nuestro correo.
8. maria | Diciembre 5, 2007 at 4:23 am
Me parece un artículo muy interesante. El quehacer psicoanalítico ha sido popularizado por muchos medios y se tiene en la generalidad ideas erroneas sobre una herramienta terapeutica profundamente eficaz, que no reduce al ser humano a neurotransmisores o conductas, da un espacio en el que se privilegia lo más elemental y descuidado de la naturaleza humana: su capacidad de hablar, de dialogar.
9. PERSONA-PSI | Diciembre 12, 2007 at 5:56 pm
María: estamos totalemnte de acuerdo con usted. Una disciplina como el psicoanálisis debe ser juzgada por su eficacia, no por prejuicios.
10. sol dení | Febrero 24, 2008 at 5:52 pm
me gustaria saber si los sicologas inbestigan lo que pasa con ese pasiente
espero una respuesta gracias.
11. PERSONA-PSI | Febrero 25, 2008 at 7:27 pm
Sol: Los psicoterapeutas trabajamos con los pacientes para averiguar el origen de sus problemas, diagnosticarlos e intentar resolverlos. Esa es la única investigación que hacemos y, tratándose de adultos, sólo nos basamos en lo que el mismo paciente nos cuenta..
12. mariavic | Marzo 20, 2008 at 7:51 pm
necesito saber con quien buscar ayuda, hace poco mi esposo me fue infiel y lo perdone, aunque se vuelva a portar bien no confio en el…. y a veces me invento historias de que esa persona me molesta para hacerlo sntir mal y que no se vuelva a acercar a ella, de verdad no quiero hacerlo me siento mal por esto necesito ayuda
13. javie | Marzo 23, 2008 at 12:29 am
Buen dia Mi esposa se fue para casa de su madre y me dejo tengo 10 año de casado y dos niños yo desde hace como un año empese a taner un mal humor no se porque creo porque ella se dedicaba mas al trabajo que a la familia y yo no puedo entende eso yo se que tyo tambien na la ayude emocionalmente que puedo hacer.Que tipo de ayuda puedo buscar a un psicologo o a un psiquiatra Gracia
14. PERSONA-PSI | Marzo 24, 2008 at 10:04 am
Mariavic: su esposo la engañó y parece claro que usted quiere perdonarlo, no que pueda hacerlo. Debería consultar a un psicoterapeuta. El problema (o lo que usted cuenta de él) parece ser psicológico, no indicativo de ninguna enfermedad psiquiátrica.
15. PERSONA-PSI | Marzo 24, 2008 at 10:15 am
Javier: Usted manifiesta problemas psicológicos y emocionales (dificultad para aceptar deseos de su mujer que no se correspondían con sus propias
expectativas, remordimientos, su propia reacción emocional ante el hecho de haber sido abandonado).
Estos problemas no se corresponden, en principio, a ninguna enfermedad psiquiátrica diagnosticable en cuanto tal. Pareciera más lógico solicitar ayuda a un psicoterapeuta o psicoanalista.
16. franz | Abril 27, 2008 at 9:55 pm
hola ,mi motivo de esta espara hacerles conocer que tengo un hermano que fue golpeado por unas personas en la cabeza si me podrian ayudar por fafor escribirme gracias
17. PERSONA-PSI | Abril 30, 2008 at 7:50 am
Franz: No entendemos bien el motivo de su consulta. Que le hayan pegado a su hermano es un hecho lamentable, pero no es en sí un problema psicológico.
¿Ese hecho a dejado en su hermano o en usted secuelas traumáticas? En ese caso una consulta psicoterapéutica podría ayudarlo.
18. Gloria | Mayo 5, 2008 at 2:00 am
Soy madre de una hija de 40 años excelente profesional, casada recien separada después de15 años de matrimonio. hijas adoptadas 2 .siempre demostraron ser una familia feliz.
Problema mayor, recién descubierto por nosotros. ( sus padres) se endeudò segun ella para mantener una imagen que no le correpondía ya que su marido ganaba menos. Cada día en el último mes descubrimos creéditos, deudas con tarjetas de crédito, cuentas corrientes y otras tantas imaginables formas de endeudarse en el sistema financiero. Ella dice no sabe como llego a una suma inmensa de compromisoso impagos . Nunca sumó lo que se endeudo y con un trabajo de busqueda intensa hemos develado un gran problema que detectamos como una persona enferma , desquiciada que perdio el control. Incluso descubrimos que se llevaba cosas de nuestra casa .
Por favor ayudennos a llevarla a un especialista que llegue al fondo de su mal .¿Será un psicòlogo, psiquiatra o psicoanalista ? .No sabemos que hacer ,si endeudarnos para pagar todas las deudas que son muchas o buscar otra formula que no la deje libre para seguir gastando lo que no tiene. Somos un matrimonio de 65 años que hemos sido siempre ordenados.
Ella junto a su familia se alejò de nosotro,no tenia tiempo para visitarnos y ahora nos trae este problema.
Esperamos una oportuna orientación .
Gracias Unos padres agobiados.
Gloria
19. PERSONA-PSI | Mayo 5, 2008 at 6:58 pm
Gloria: lo más indicado, en principio, parece una consulta con un psicoanalista o psicoterapeuta.
Indíquenos en qué ciudad residen ustedes y su hija y veremos si podemos ayudarlas.
20. María | Mayo 9, 2008 at 11:55 am
Buenos días, tengo una duda, a ver si ustedes pueden solucinarmela. Tengo muchíiiisimos problemas en el trabajo desde que me reincorporé de mi baja maternal con reduccion de jornada, la presión para que me vaya es tal que apenas duermo, estoy totalmene irritable, desganada apenas como en fin estoy k.o., lo peor de todo esque esta situación la paga mi marido y mi niña de cuatro meses y medio a la cual le estoy retirando el pecho porque como me alimento yo dificilmente puedo alimentarla a ella. quien debería ayudarme un psicólog o un psiquiatra?
Muchísimas gracias
21. PERSONA-PSI | Mayo 10, 2008 at 9:14 am
María: el mobbing en el trabajo es muy difícil de tolerar, pero yéndose usted sólo realizaría el deseo de la empresa. Tiene derecho a la reducción de jornada y podría pedir ayuda y apoyo a sus delegados sindicales, que para eso están.
Es una pena que usted no se alimente debidamente. Siempre que no haya una razón que lo imposibilite, dar de mamar es preferible, tanto para la hija como para la madre.
Debería consultar a un psicoterapeuta que la ayude en esta situación. Él verá si, además, necesita o no el apoyo de una medicación
22. matilde | Mayo 20, 2008 at 6:49 pm
soy una mujer de 43 años, casada y con dos hijas de 3 y 5 años. La persona que sin duda he querido más ha sido mi madre, persona buena y de buen carácter que me quiere igualmente. Sin embargo hace varios años que mi comportamiento con ella es horroroso, nada de lo que hace me parece bien y la trato verbalmente muy mal sin poder evitarlo. Esto además de hacer sufrir a mi madre muchísimo a mi no me deja para nada indiferente, soy consciente de ello, mi remordimiento no me deja ser feliz pero no puedo controlar mi conducta. Quisiera me recomendaran un especialista concreto en Madrid al que acudir. Mi preocupación aumenta porque aunque soy muy cariñosa con mis hijas ocasionalmente tengo comportamientos que me recuerdan a los que tengo con mi madre. Gracias
23. PERSONA-PSI | Mayo 21, 2008 at 2:19 pm
Matilde: los impulsos agresivos inconscientes no podemos manejarlos precisamente por eso, porque son inconscientes. Como los vampiros, toleran mal la luz del día. Para que afloren suele ser necesario un otro con quien hablar de ello y una ayuda psicoterapéutica. Puede llamarme al 607 99 67 02
24. d. | Mayo 26, 2008 at 1:33 am
interesante lo “bien” que os lleváis entre vosotros..
25. PERSONA-PSI | Mayo 26, 2008 at 10:08 am
D.: No entendemos a qué se refiere su comentario.
26. tuts | Agosto 7, 2008 at 8:02 am
hola pues antes q nada nunca habia hecho algo asi la verdad es que debo de estar muy desesperada
tengo 18 años siento que tengo algo mal o no se
la verdad esque siempre estoy triste nunca tengo nada que hacer y eso me agobia tengo un novio
y comienzo a pensar que mis actitudes afectan mi relacion pero inconscientemente trato siempre de hacerlo sentir mal y no se por que
pero es que el tiene una vida social y yo no siempre
tengo la idea de que nadie me quiere por mis actitudes.
no tengo amigas no vivo con mis papas y la verdad es que siempre lloro me estreso demasiado sin razon
tambien quisiera decirles a mis papas todo lo que me pasa pero siento que no me van a tomar en cuenta
¿QUE ES LO QUE TENGO?
27. PERSONA-PSI | Agosto 7, 2008 at 9:27 am
Tuts: por lo que describe, parece estar deprimida, pero ¿por qué? Debería consultar a un psicoanalista o a un psicoterapeuta para averiguarlo.
28. magda | Agosto 15, 2008 at 6:00 pm
muy buen artículo, felicidades .. me parece muy importante citar las diferencias entre el psicoanálisis y los otros enfoques terapeuticos, pero sobre todo, creo que es muy importante dejar en claro qué es el psicoanálisis, que la gente sepa que es una disciplina seria, basada en arduo trabajo, con cimientos sólidos que están a la vista de quien quiera verlos.
agradecería también me informaran si existe una dirección electrónica donde pudiera intercambiar opiniones, o sobre todo dudas con ustedes
muchas gracias
29. PERSONA-PSI | Agosto 15, 2008 at 10:09 pm
Magda, el psicoanálisis es una disciplina con una larga historia y eficacia probada. Esto no quiere decir que sea la única disciplina merecedora de respeto en este amplio, complejo y muchas veces confuso campo de la salud mental. Lo que pasa es que en los últimos años el psicoanálisis ha recibido críticas tan numerosas como, en la mayoría de los casos, poco fundadas.
Puede comunicarse con nosotros por esta misma página o, si lo prefiere, en nuestra dirección mail: info@persona-psi.com
30. Jose | Agosto 26, 2008 at 4:11 pm
Por lo que veo siempre habria que recurrir al psicoanalisis….
Yo llevo varios meses con ansiedad y creo q tambien con depresion, por lo menos ahora estos ultimos meses.
Todo a raiz de un pequeño problema con unis amigos, ha destapado una serie de malas sensaciones a partir de aquel dia, en cuanto al trabajo (no es que estuviera bien del todo antesy fuera el trabajo de mi vida, pero ahora solo deseo dejarlo y buscarme otro), en cuanto a mi pareja (de estar feliz con ella, a pasar a no saber si la quiero no, si la tengo que dejar o no…)
Me han recetado paroxetina, intuyo que no es la solucion, o no ?
31. PERSONA-PSI | Agosto 27, 2008 at 8:14 am
José: la Paroxetina es un antidepresivo y, al igual que otros, puede aliviar sus síntomas; pero no lo ayudará a resolver qué es lo que quiere hacer con su trabajo, con su pareja, con sus amigos.
A eso pueden ayudarlo tanto el psicoanálisis como otras psicoterapias, no necesariamente prolongadas excesivamente en el tiempo.
32. Victor | Septiembre 11, 2008 at 4:49 pm
Hola, me gustaria que me ayudarais a saber que profesional solucionaria mi problema.
Hace 2-3 años (ahora tengo 17) que estoy deprimido.
Casi todo el tiempo estoy triste, cuando me levanto por las mañanas, solo pienso en que estare durante todo el dia igual, he perdido el interes por las aficiones que antes tenia, no disfruto estando con mis amigos
( generalmente cuando estamos todos reunidos, me da como ‘miedo’ a hablar, o me encuentro incomodo).
33. Victor | Septiembre 11, 2008 at 5:03 pm
No es una caso tan extremo como para suicidarme, porque aun soy muy joven y me queda tiempo para recupererme de esto y dirfutar de la vida.
A parte de todo lo dicho en el anterior mensaje, me cuesta concentrar, me preocupo por pequeñas tonterias y siento ganas de llorar muchas veces.
Espero que me ayudeis.
34. PERSONA-PSI | Septiembre 12, 2008 at 8:38 am
Víctor: Usted expresa algunos síntomas depresivos, también ligeros síntomas de fobia social, sin que esto suponga un diagnóstico, porque los estados depresivos y las fobias comunes pueden deberse a causas muy diferentes.
Debería solicitar una entrevista con un psicoterapeuta o un psicoanálista, aunque eso implique tener que expresarles a sus padres que está pasando una mala racha.
Puede también que necesite la ayuda de una medicación, pero no es conveniente empezar por ahí. En la conversación con un profesional del diálogo podrá verse si la medicación es necesria o prescindible.
35. Victor | Septiembre 12, 2008 at 1:27 pm
Muchas gracias. En lo que se refiere a fobia social, creo que se de donde viene, porque lei en una pagina una fobia relacionada con un tal ‘’rubor facial'’, el cual padezco desde que tengo uso de razon, es decir, la cara y el cuerpo se me pone roja por cualquier tonteria (cuando me viene a saludar un amigo, cuando tengo que hablar delante de desconocidos, si me mira alguna chica), y tambien me gustaria solucionarlo.
36. PERSONA-PSI | Septiembre 12, 2008 at 7:31 pm
Víctor: En el rubor facial pueden intervenir factores biológicos, pero los mismos factores no necesariamente producen los mismos efectos en diferentes personas.
El rubor facial es una manifestación habitualmente asociada a la fobia social y debería abordarse en forma conjunta en un tratamiento integral que tuviera en cuenta la fobia y el estado afectivo.
37. Victor | Septiembre 21, 2008 at 3:44 pm
Hola, soy yo otra vez. Y es que no me decido por decirselo a mis padres el problema que tengo, no se como decirselo.
Ahora tambien me he dado cuenta que cuando estoy solo (en los peores momentos) es cuando me siento peor. Y ya no lo puedo seguir llevando solo.
Aunque tambien, por el contrario, ahora ya no me siento tan mal yendo al instituto, y me siento un poco mejor.
Lo peor es cuando estoy solo, que me como mucho el coco.
38. PERSONA-PSI | Septiembre 22, 2008 at 9:03 am
Víctor: no es necesario que les cuente a sus padres todo lo que le ocurre. Sólo lo necesario: que se siente triste y que quisiera entrevistarse con un psicoterapeuta para poder hablar de sus problemas
y preocupaciones.
39. jonatan capel | Septiembre 27, 2008 at 5:48 pm
se me pone roja por cualquier tonteria .
eso se llama somatico.
40. jonatan capel | Septiembre 27, 2008 at 5:50 pm
Buenos días, tengo una duda, a ver si ustedes pueden solucinarmela. Tengo muchíiiisimos problemas en el trabajo desde que me reincorporé de mi baja maternal con reduccion de jornada, la presión para que me vaya es tal que apenas duermo, estoy totalmene irritable, desganada apenas como en fin estoy k.o., lo peor de todo esque esta situación la paga mi marido y mi niña de cuatro meses y medio a la cual le estoy retirando el pecho porque como me alimento yo dificilmente puedo alimentarla a ella. quien debería ayudarme un psicólog o un psiquiatra?
Muchísimas gracias
el libro los problemas del trabajo te iba a ir de maravilla .
41. jonatan capel | Septiembre 27, 2008 at 5:53 pm
la diferencia es que un psiquiatra o un psicologo trabjan para averiguar cual es el problema todavia.
un auditor de scientology lo sabe desde que empieza.
tu tienes un cuerpo,no eres un cuerpo parece que el ser humano lo sabe incoscientemente.
42. PERSONA-PSI | Septiembre 28, 2008 at 6:08 pm
si se ruboriza por cualquier tontería no cabe duda de que es una manifestación somática, pero ¿una manifestación de qué?.
¿Esta seguro de que la causa es exclusivamente somática?
¿Cualquier “tontería” es, por ejemplo, cuando se le aproxima alguien?, ¿cuando tiene que hablar con desconocidos?, ¿cuando lo mira una chica?- ¿Cree que esas situaciones son somáticas? ¿Por qué no se ruboriza cuando está sólo? ¿Está seguro de que la psique no interviene en todo esto?
43. PERSONA-PSI | Septiembre 28, 2008 at 6:20 pm
Jonatan: el mobbing en esas situaciones es habitual, y difícil de tolerar, pero ¿quién le indicó que no está en condiciones físicas de alimentar a su hijo?, ¿un profesional, después de realizarse estudios?, ¿o es sólo una sospecha suya?
Le sugerimos entrevistarse con un psicoterapeuta, ya habrá tiempo de ver si necesita o no medicación.
44. PERSONA-PSI | Septiembre 28, 2008 at 6:30 pm
Jonatan: el problema de la cienciología en este campo es que pretende ser, a la vez, una religión y una psicoterapia.
Nosotros creemos que religión y psicoterapia son campos diferentes.
45. alejandra | Octubre 29, 2008 at 6:40 pm
hola! tengo una hermana de 38 años,q tiene problemas desde pequeña,con nuestra madre dice q se acuerda de todos sus maltratos fisicos y psicologicos no perdona ,esto a influido para q ella no haya podido tener una relcion normal de pareja y en su vida,esta soltera y sin hijos.sufre insomnio desde hace tiempo, y algunas manias como la limpieza de su casa,el ahorro de agua etc etc,creo q necesita de estas manias para sentirse tranquila,en los ultimos dias mi madre y ella se palearon llegando a las manos..veo a mi hermana con mucho odio y quiero ayudarla el problema es q no se de un profesional en centro de barcelona,agradeceria me recomendarais alguno,lo mas pronto posible para empezar ya ..gracias de antemano.
46. kazZ | Noviembre 3, 2008 at 9:59 pm
hola pues la verdad espero k me den un pkeño consejo. solo tengo 14 años, y siempre estoy triste y lloro sin razon alguna, duermo poco, no me concentro facilmente , me estreso facilmente y me enojo con facilidad pese a no tener problemas familiares y la verdad es que todo eso lo oculto por miedo o falta de confianza.
47. PERSONA-PSI | Noviembre 4, 2008 at 4:14 pm
KazZ: No es tan anormal como usted cree el padecer depresión en la adolescencia. Pero, para poder llegar a superarla, necesita coger el coraje necesario para plantearle a sus padres que se siente deprimido y que, precisamente por no encontrar usted las razones para ello, quisiera consultar a un psicoterapeuta.
No es necesario que les diga nada más específico. Y un psicoterapeuta experimentado sabrá conservar la confidencialidad que corresponde, incluso con sus padres.
48. Carmen | Noviembre 5, 2008 at 10:51 pm
Recien lei el articulo y me parecio super interesante, quisiera que me ayuden por que tengo un amigo muy querido que tiene muchos traumas desde su niñez y recien atraveso un momento muy dificil al romper con una chava muy buena con la estuvo muchos años y derrepente se se encontro con una mujer muy mala que le hizo mucho daño y lo denigro de tal manera que le quito las ganas de vivir, le quito todo su dinero y hasta intento suicidarse, yo tengo mucho miedo de que le pase algo, esta muy obsesionado con regresar con la chava buena, pero lamentablemente ya ella encontro a un buen chavo y se van a casar, por que este mi amigo le hizo muchisimo daño a esta chava que era un angel. Pues ahora lo que quiero es ayudarlo, acompañarlo a un profesional, pero no se que es mejor para ese caso: un problema de baja autoestima y traumas de niñez, un psicologo clinico, un psiquiatra o un psicoanalista?. MUCHAS GRACIAS
49. PERSONA-PSI | Noviembre 6, 2008 at 1:11 pm
Carmen: usted habla de “un problema de baja autoestima y traumas de niñez”.
Si es así, a su amigo le conviene consultar a un psicoanalista o un psicoterapeuta psicodinámico. No porque otras terapias no sean útiles, sino porque las que mencionamos son las más adecuadas al problema en los términos en que usted los plantea
50. maria elena toribio rosa | Noviembre 18, 2008 at 5:03 pm
tengo un hermano que tiene un problema,hasta hace poco solo habia salido con chicas,pero conocio a un chico por internet de mejico fue alli y lo conocio y comenzo una relacion con el que ahora no puede olvidar nada entre dos aguas porque el dice que se quiere tal y como es pero que no es capaz de olvidar a ese chico y por esta causa ni sale ni se relaciona con nadie va del trabajo al ordenador y viceversa ademas dice que quiere conocer a mas homosexuales para saber si le gustan los chicos o no,creo que necesita ayuda pero no se muy bien a donde tiene que acudir.gracias.
51. PERSONA-PSI | Noviembre 19, 2008 at 5:46 pm
María Elena: usted se preocupa por su hermano, y con razón; porque sufre, “porque no es capaz de hablar del tema sin echarse a llorar”, porque está pasándolo mal.
Hay circunstancias en las que no basta con hablar con la familia o con los amigos, y no hay por qué avergonzarse de ello. Al contrario,
recurrir a un profesional es una muestra de valor moral.
Respecto a su pregunta, no creemos que deba consultar, al menos por el momento, a un psiquiatra. La psiquiatría es una especialidad médica, y la mayoría de los psiquiatras intentan tratar los problemas que se les presentan con las herramientas de la medicina, fundamentalmente la
medicación. Buscar dar con la medicación más adecuada para cada caso y cada persona es una labor valiosa pero, en este caso y a tenor de lo que usted cuenta, nos parecería precipitado.
Lo que su hermano parece necesitar, por lo que usted dice, es alguien que sepa escucharlo, ayudarlo a definir su identidad y sus preferencias sexuales, cualesquiera sean, y a manejarse con ellas lo mejor posible.
Le sugerimos que consulte a un psicoterapeuta.
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