Estadísticamente la adolescencia es, después de la vejez, la edad en que se producen más suicidios e intentos de suicidio. Si bien éstas son situaciones límite, pueden hacernos pensar que la adolescencia no es una edad tan maravillosa cuando se la vive como cuando se la recuerda…
Dos sentimientos caracterizan esta etapa: la ambición y la angustia . Ambición, porque el adolescente aún no se ha topado con las inevitables frustraciones que impone la dura realidad y, por lo tanto, todo es posible; y angustia, porque si todo es posible, también lo es que nunca se realicen sus ambiciones, o que suceda “lo peor” (aunque el adolescente no sepa muchas veces qué es lo peor, ni qué lo angustia).
…el éxito económico parece reservado a unos pocos, y el amor y el trabajo son valores en desuso. ¿Cómo ambicionar un futuro si (aparentemente) no hay futuro?
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