Ha finalizado el verano ¿Has regresado de vacaciones, debes incorporarte a tu trabajo y experimentas cansancio generalizado, fatiga, insomnio, dolores musculares, falta o aumento de apetito, o falta de concentración, o esto le acontece a uno de tus hijos al reincorporarse al colegio? ¿Sientes irritabilidad, tristeza, falta de interés, nerviosismo…? En estos tiempos en los que a todo malestar le ponemos nombre, tú, o tu hijo, padecéis un síndrome posvacacional.

Un síndrome involucra a un conjunto de síntomas que suelen presentarse asociados, síntomas que pueden responder a la misma enfermedad o tener causas diferentes en personas también diferentes.

Hace unos años se presentó en nuestra consulta un almirante afectado hasta las lágrimas por la obligación de reincorporarse a filas. Experiencia sorprendente porque uno no asocia en principio este síndrome con un Almirante de Marina, pero que demuestra que, aunque no lo experimenten todas las personas en la misma situación, nadie está exento de sufrirlo.

Algo es común a todas las personas que sí padecen este síntoma: no están contentos con la vida que han elegido o a la que se han visto forzados.

Pero la cuestión que nos ocupa es: ¿Tiene tratamiento la depresión posvacacional?

Medidas preventivas:

Se aconseja no apurar las vacaciones hasta el último día. Dejarse un colchón de días entre el regreso y la incorporación a la disciplina cotidiana. Pero son tan cortas las vacaciones que muchas personas prefieren renunciar a este recaudo.

También es conveniente reservarse tiempo y planificar actividades de ocio recreativas en la primera semana de incorporación al trabajo, o planificar un corto viaje ilusionante, aunque sea un fin de semana, no más allá del primer mes de la reincorporación para autoproporcionarse una ilusión y una expectativa en esos difíciles días.

¿Qué hacer cuando el síndrome postvacacional ya se ha presentado?

Una de las primeras medidas es no fijarse objetivos ambiciosos en esos primeros días (una semana), sino objetivos de estudio o laborales de sencilla concreción a corto plazo. Ten en cuenta que según diversos estudios laborales, un 35% de las personas demoran una semana en alcanzar un pleno rendimiento acorde a sus capacidades habituales (capacidades que se encuentran mermadas en esos momentos). Algunas personas pueden tardar más de un mes.

Si la depresión postvacacional se prolonga durante más de dos o tres semanas es conveniente consultar antes de que el estado depresivo se fije y se haga difícil de erradicar, en cuyo caso la vuelta al cole o al trabajo podría estar actuando como desencadenantes de una depresión larvada.

Psicólogos, psicoterapeutas, psicoanalistas y psiquiatras tenemos recursos, no sólo para ayudarte a hacer la «reentrée» más llevadera, sino también para reorganizar tu vida de modos que no habías siquiera pensado y que pueden desembocar en un acuerdo más satisfactorio con la vida y sus obligaciones, aunque pueda parecer inaccesible cuando uno está deprimido.

Este artículo ha sido redactado por profesionales con más de 25 años de experiencia en el sector de psicología y psiquiatría. Tenemos gabinetes en Majadahonda y Madrid Centro. Si tienes más dudas o deseas consultarnos algo llámanos al 607 99 67 02 o escríbenos a info@persona-psi.com